Energía eólica

Un tema de alto voltaje para los wayú

Al menos 65 parques eólicos funcionarán en 2031 en la Alta y Media Guajira. Más de 600 comunidades étnicas tendrán impactos con los 2.600 aerogeneradores que estarán instalados en el 98% del territorio wayú. La transformación energética del país podría convertirse en el declive de todo un pueblo.

 

Jepirachi es el único parque eólico en Colombia. Este proyecto, de EPM, posee 15 aerogeneradores y tiene una capacidad instalada de 19,5 MW. Foto: Esteban Vega La -Rotta / Semana

Jouktai significa viento en wayuunaiki, pero este vocablo también encarna una deidad que ha venido acompañando al pueblo wayú desde que se estableció en la península de La Guajira, tras migrar de la Amazonia. Jepírachi, entre tanto, quiere decir brisa distinta del norte, y Jemeiwaa Ka’i, significa “nace el sol”.

Ahora las multinacionales usan estas tres palabras, propias de la comunidad indígena, para denominar los parques eólicos que en unos años terminarán por cubrir el paisaje de la Alta y Media Guajira. “En pocas décadas todo este territorio habrá cambiado radicalmente si se construyen los 65 parques eólicos planeados”, indicaron Camilo González Posso, presidente del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Indepaz, y Joanna Barney, magíster en paz y resolución de conflictos, en su libro El viento del este llega con revoluciones.

Se refieren a la instalación de más de 2.600 aerogeneradores de energía que, a 2031, funcionarían en los mencionados parques para producir 6.500 megavatios para el sistema de interconexión nacional. Se espera que para 2022 comiencen a operar los primeros nueve proyectos, que generarán 1.139 megavatios.

“Finalmente cuando se efectúe todo el despliegue, La Guajira tendrá la capacidad de producir 30 gigavatios (GW), casi el doble de lo que ahora consume el país”, explicó González.

Más de 2.600 aerogeneradores de energía serían instalados a 2031 en la Alta y Media Guajira. Foto: Esteban Vega La-Rotta /Semana. 

En la segunda fase, se espera que las 19 empresas interesadas en adelantar estos proyectos inviertan unos 6.000 millones de dólares. “De manera silenciosa se está transformando La Guajira en la primera potencia de energía eólica de Colombia y en uno de los núcleos de transición energética más importantes del continente”, señalaron los expertos.

De hecho, de continuar por esa línea, en 2050 este tipo de energía podría generar 16 GW en el país, es decir, el consumo actual de Colombia con hidroeléctricas y termoeléctricas.

Los avances

Las multinacionales ya adelantan los procesos de instalar torres de medición de vientos, hacer estudios de impacto ambiental, gestionar licencias y realizar consultas previas. “Cada empresa trabaja en uno o dos parques eólicos para entregar energía a la red de transmisión que ya construye el Grupo de Energía de Bogotá. De modo que en 2022 ya pueda vender energía al sistema nacional, a partir de un trazado eléctrico que irá desde Uribia hasta las colectoras situadas en el corregimiento de la Loma, en El Paso, Cesar”, explicó el presidente de Indepaz.

González sostuvo que la estrategia de las empresas consiste en dividir un gran parque en varios proyectos. Con ello pretenden no tener que gestionar permisos ante la Agencia Nacional de Licencias Ambientales, Anla, por iniciativas mayores a 100 megavatios, sino regionalmente en la Corporación Autónoma Regional de La Guajira, Corpoguajira.

Luis Medina, director de Corpoguajira, afirmó que “además de los nueve proyectos ya licenciados, otros 12 están en proceso: diez eólicos y dos de energía solar”.

El funcionario aseguró que las compañías están surtiendo el trámite legal y adelantando las consultas previas con el pueblo wayú. Sostuvo, además, que trabajan de la mano de un palabrero (figura de autoridad en el pueblo wayú), quien funge de abogado, para que queden bien establecidas las peticiones de esa comunidad. “Una de las exigencias más sentidas es que se les dote de servicio de energía eléctrica. También solicitan el acceso a agua potable”.

Licenciamiento social, a medias

Los 65 parques eólicos ocuparían cerca de 90.000 hectáreas, el 98% ubicadas en territorio colectivo wayú. Estos proyectos, según estimaciones, impactarían a 600 comunidades étnicas de los más de 30 clanes existentes. Los indígenas dicen que desconocen la magnitud de estas iniciativas, argumento que confirman los investigadores de Indepaz, quienes desde hace dos años adelantan un estudio sobre el impacto que esta revolución energética generará para la zona.

Impactos en todos los ámbitos

 

Torres aerogeneradoras hasta de 230 metros de altura serían instaladas en La Guajira en las próximas dos décadas, situación que terminará por transformar el paisaje. Foto: Esteban Vega La-Rotta / Semana.

Las firmas instalarán torres generadoras de hasta 230 metros de altura a lo largo y ancho de La Guajira. Este escenario producirá cambios en el paisaje, y sonidos de baja frecuencia que, según estudios, pueden afectar la salud de los humanos y de los animales.

Adicionalmente, las aspas se convertirán en un obstáculo para el curso migratorio de las aves. Para Indepaz, las nuevas vías y las redes eléctricas expandidas con cables de alta tensión también reordenarán el territorio, pues muy probablemente habrá un desplazamiento poblacional aún no dimensionado. Asimismo, disminuirá el turismo por causa de la contaminación visual

Por otro lado, cada torre con su aerogenerador cuesta, en promedio, un millón y medio de dólares, lo que implica la presencia de seguridad privada y restricciones de movilidad, pero además, el surgimiento de nuevos conflictos y disputas territoriales.

De igual forma, el arribo de personas foráneas al territorio traería una mayor aculturización indígena. “La transformación de La Guajira va a ser total, pero la gente no lo sabe”, dijo González. Desde esa perspectiva, el pueblo wayú deberá tomar partido y formular un plan de vida que le permita mantener su identidad o, de lo contrario, tender a desaparecer.

Fuente:www.semana.com